Ahora que se termina el año vamos a examinar a nuestros alumnos.
- ¿Crees que nuestra educación requiere de unos mínimos comunes que todas debemos alcanzar? ¿Hasta qué curso sería necesario?
- ¿Porqué entendemos que algunas habilidades como hablar bien, jugar a futbol o tocar el clarinete requieren distintas velocidades y metodologías para distintas personas y en cambio otras habilidades como las matemáticas o la literatura exigen exactamente los mismos cursos i currículos para todo el mundo?
- ¿Qué es lo que mejor sabes hacer? ¿Cuándo lo descubriste?
La viñeta
escenifica los alumnos de nuestro sistema educativo. Algunos son
brillantes deportistas o apasionados bailarines otros tienen gran facilidad por
la música, por las matemáticas, por escribir un cuento o para arreglar el
grifo. Algunos trabajan bien en grupo, otros solos, a unos les va viajar y a otros
les va estar en casa. ¿Porque nos empeñamos en conseguir los mismos niveles
de educación si somos diferentes?
El caso más
flagrante puede aparecer cuando a los llamados “discapacitados” se les exige de
nuevo lo mismo que al resto. Deben subir al árbol aunque les cueste más. Todos somos discapacitados--y capacitados.
Volvamos a la viñeta. ¿Quién es el
profesor? El autor de la viñeta ha olvidado convertir en animal también al
profesor, la directora, el ministro de educación o quien sea que decide los
contenidos y métodos para evaluar a nuestros alumnos. En este caso el
tipo sentado en la mesa debería ser un mono.

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